Excursiones para visitar la Catedral de Santa María de la Sede

La Catedral de Sevilla es el conjunto monumental más grandioso de la ciudad, y es fruto de más de 500 años de obras, desde finales del Medievo hasta el siglo XX.

La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es el tercer templo cristiano más grande del mundo, tanto solo superado por San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres. Y es el de mayor tamaño realizado en estilo gótico. Si bien en la catedral sevillana se funden varios estilos artísticos, ya que su construcción se prolongó durante unos cinco siglos, desde sus comienzos góticos a inicios del siglo XV hasta los remates últimos realizados durante los primeros años del siglo XX.

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Por ello, en la Catedral de Sevilla, aunque predomina la arquitectura gótica, se descubre una amalgama de formas de la historia del arte. Incluso se pueden rastrear los orígenes anteriores de este templo. Ya que en este mismo solar se encontraba la mezquita aljama de Isbiliya, nombre musulmán de la ciudad. Sin embargo, tras la reconquista de Sevilla en 1248, inmediatamente se decidió convertir la mezquita en catedral, cambiándole la orientación hacia el este y llenando paulatinamente sus muros de retablos y pinturas católicas. No obstante, el mal estado de la construcción original, hizo que finalmente en torno al año 1400 se decidiera derruirla e ir levantando al mismo tiempo la catedral gótica actual.

No obstante, una parte de la construcción musulmana todavía se conserva. Es el Patio de los naranjos, el antiguo shan de la mezquita, el cual se mantuvo como claustro. Aunque su carácter abierto siempre ha hecho que sea una especie de plaza pública en el corazón histórico de Sevilla. Y también de origen musulmán es la Giralda, el campanario de la Catedral, cuya base es de la época almohade.

En cuanto, a la Catedral propiamente dicha, se trata de un enorme recinto de planta salón organizado por cinco naves, siendo la central más ancha y alta que el resto. En los laterales de esas naves, con el paso de los siglos se han abierto numerosas capillas, algunas de las cuales son grandes obras maestras que reúnen arquitectura, escultura y pintura.

Merece la pena mencionar la Capilla Mayor cubierta con una recargada bóveda estrellada y que alberga un finísimo retablo dorado de Pedro Dancart del siglo XV. También es extraordinaria la Capilla Real donde se pueden ver varios retratos de monarcas españoles. De hecho, en el templo están enterrados varios reyes de viejo reino de Castilla.

La gran mayoría de capillas están muy adornadas con retablos, esculturas, relieves y pinturas, sobre todo pinturas. Algunas creadas por grandes maestros, como la serie de cuadros de Zurbarán en la capilla de San Antonio, o los diferentes lienzos que realizó Murillo en varias capillas, aunque de este artista sevillano hubo más cuadros en la catedral, pero que en la actualidad se encuentran en museos como el del Louvre.

Por último, hay que mencionar el museo del Tesoro Catedralicio, donde se contemplan más cuadros de estos y otros artistas de primera línea. Y además allí está la tumba y el monumento funerario de Cristóbal Colón.